Nuevas porristas robóticas presentadas en Tokyo

Un grupo de animadoras-robot perfectamente sincronizadas presentaron este jueves en Tokio un breve espectáculo para demostrar la precisión de los componentes electrónicos de la empresa que las creó.

 

 

Las “cheerleaders” de Murata Manufacturing, ataviadas con cortos vestidos rojos, son unas criaturas meramente promocionales que nunca estarán a la venta y que no tienen ninguna otra utilidad.

 

“Con estos robots solo queremos demostrar que la electrónica tiene buenas prestaciones y es algo divertido”, destacó Yuichi Kojima, director adjunto de Murata, una compañía que cuenta con 48.000 empleados y que fabrica desde hace 70 años diferentes tipos de chips, condensadores y otros componentes.

 

Estas animadoras sólo se presentan para mostrar para qué sirven sus diferentes elementos electrónicos, cuyo aspecto no dice nada y cuyo funcionamiento es difícil de explicar.

Japan's electronic parts maker Murata Manufacturing unveils 10 small robots for cheerleading, known as the "Murata Cheerleaders," as they perform at a press preview in Tokyo on September 25, 2014. Murata Cheerleaders, equipped with various sensors such as gyro sensors, ultrasonic and infrared sensors, can make formations with wireless network sensing technology.  AFP PHOTO / YOSHIKAZU TSUNO

“Cada una esta subida a una bola y se mantienen en un estable equilibrio solas gracias a tres sensores giroscópicos”, explicó Koichi Yoshikawa, ingeniero y responsable de comunicación de Murata. Este tipo de componentes está presente por ejemplo en las cámaras de foto digitales para la función de estabilización de la imagen.

 

Las diez bailarinas formaron al ritmo de la música una fila india, una pirámide, giraron sobre si mismas y ajustaron continuamente sus movimientos para evitar la caída.

 

Según Kojima, una de las grandes dificultades para la creación de estas animadoras fue conseguir que sus tres principales aptitudes -la estabilidad, la sincronización y la comunicación- tuvieran el mismo nivel de fiabilidad y resultados.

 

Para los ingenieros de Murata es más motivador probar las tecnologías con divertidos robots que con equipos experimentales.

 

Además, “esto nos ayuda para contratar personal”, añadió Kojima.

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